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¿Papá Noel o los Reyes Magos han dejado tecnología bajo el árbol? Ideas para un uso consciente en familia

Una mediación parental activa con acompañamiento en el uso de dispositivos, creación de rutinas con y sin pantallas, dispositivos adaptados a la edad, entre otros son algunas de las recomendaciones de SPC para convertir las pantallas en aliadas del aprendizaje, la comunicación y la autonomía.

La llegada de tablets, relojes inteligentes, consolas o los primeros móviles tras Papá Noel y Reyes plantea nuevos retos para las familias. La ilusión de los niños al desenvolverlos convive con la necesidad de herramientas y rutinas por parte de las familias para introducir a los pequeños en la tecnología de una manera responsable y segura. 

Actualmente, la tecnología forma parte del día a día de los niños desde edades muy tempranas. Según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación en los Hogares 2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 96,5 % de los menores de entre 10 y 15 años tiene acceso a internet de forma habitual y casi 7 de cada 10 utilizan un teléfono móvil. Este contexto explica por qué cada vez más familias buscan pautas claras para acompañar a los niños en su primer contacto con la tecnología y convertirlo en una experiencia positiva desde el inicio.

 

Claves para acompañar a los niños en el uso de pantallas

El debate en torno al acceso de los niños a la tecnología ha ido evolucionando y hoy en día muchas familias y expertos se enfocan en cómo introducir a los menores del hogar a los dispositivos de manera equilibrada y responsable, adaptando el uso de las pantallas a cada etapa del desarrollo infantil. El acompañamiento adulto y la definición de normas claras son esenciales para fomentar una relación saludable con las pantallas desde la infancia.

Desde SPC, marca española de tecnología de consumo, recuerdan que el proceso de adaptación debe comenzar en casa, con el establecimiento de pautas adecuadas y un seguimiento cercano, y comparten algunas recomendaciones para integrar las pantallas de manera consciente en la vida de los más pequeños:

1.      Acompañarlos desde el primer día: el primer contacto con un dispositivo no debería producirse en solitario. Descubrir juntos para qué sirve, cómo funciona y qué usos son adecuados ayuda a que los niños entiendan la tecnología como una herramienta y no como un espacio libre de normas. Este acompañamiento inicial genera confianza y abre una vía de comunicación familiar, lo que permite reducir el riesgo de que se desarrollen usos inadecuados con el paso del tiempo.

2.      Establecer rutinas y tiempos claros: definir horarios y momentos sin dispositivos, como las comidas o antes de dormir, ayuda a definir los límites del bienestar digital para los menores y a prevenir conflictos innecesarios. Además, es importante que los familiares respeten estas normas y tampoco hagan uso de sus dispositivos durante esos momentos, ya que resultará más sencillo mantenerlas en el día a día.

3.      Elegir dispositivos adaptados a su edad: optar por dispositivos con funciones ajustadas a las necesidades infantiles, interfaces sencillas y opciones de control parental facilita una introducción progresiva a la tecnología y reduce la exposición a estímulos o contenidos que no son adecuados para su etapa de desarrollo. En la actualidad existen diferentes dispositivos tecnológicos que en muchas ocasiones se convierten en el primer contacto de los más jóvenes con la tecnología, como la tablet SPC GRAVITY 11” o el smartwatch infantil SPC SMARTEE 4G JUNIOR, que han sido diseñados para ayudar a las familias a proporcionar una introducción progresiva y segura a la tecnología y para fomentar un uso más consciente de los dispositivos desde pequeños.

4.      Aprovechar la tecnología como herramienta educativa: más allá del entretenimiento, la tecnología puede ser una aliada fundamental para el aprendizaje, así como para que los menores puedan comunicarse con el entorno cercano y ganar autonomía, si se utiliza con criterio. Contenidos educativos, herramientas de comunicación y funciones orientadas a velar por la seguridad de los niños, permiten que el dispositivo tenga un propósito claro dentro del día a día del menor, apoyando su desarrollo personal, social y académico de manera equilibrada.

5.      Desconexión como fuente de bienestar: enseñar y fomentar alternativas sin pantallas, como los juegos de mesa, al aire libre, la lectura, la actividad física o el tiempo en familia, y dar ejemplo como adultos del uso selectivo de los dispositivos, ayuda a que los niños entiendan que la tecnología es solo una parte más de su rutina y no el centro de todo.

6.      Mediación parental activa: no se trata solo de poner límites, sino de acompañar el proceso de descubrimiento digital. Los padres deben guiar a sus hijos en la toma de decisiones, enseñarles a gestionar riesgos y aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología. Esto implica supervisión, diálogo constante y ser un ejemplo en el uso responsable de los dispositivos. En aquellos momentos en los que no se pueda acompañar directamente, las herramientas de control parental pueden ser un apoyo útil para garantizar que los menores accedan a contenidos apropiados y seguros, y conozcan los límites de tiempo de uso. 

 

Acompañarlos hoy para construir los hábitos digitales saludables del mañana

Integrar la tecnología en la infancia no es una decisión puntual, sino un proceso que evoluciona durante las diferentes etapas del crecimiento infantil. Establecer límites claros, mantener un diálogo abierto y adaptar el uso de las pantallas a cada etapa son puntos clave para crear una relación saludable con la tecnología, tanto en el presente como en el futuro.

El reto está en cómo introducimos la tecnología en la vida de los niños de manera equilibrada y responsable. Con los dispositivos adecuados y un acompañamiento constante, las pantallas pueden convertirse en una herramienta positiva para el aprendizaje, la comunicación y el desarrollo de la autonomía, siempre con el bienestar del niño como prioridad” indica Verónica Catediano, responsable de comunicación de SPC

Más allá de los regalos de Navidad, enseñar a los niños a gestionar la tecnología de manera consciente fomenta hábitos digitales responsables que los acompañarán toda la vida, equilibrando aprendizaje, creatividad y bienestar sin reemplazar las relaciones personales dentro y fuera del núcleo familiar.



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