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Cuatro claves para configurar los dispositivos tecnológicos según la edad de tus hijos

SPC, la marca española de electrónica de consumo, en su apuesta por el uso seguro, saludable y responsable de la tecnología en el seno de las familias, colabora con la experta en educación digital Laura Cuesta Cano para desarrollar una guía para la mediación parental en el uso de la tecnología

Desde las tabletas infantiles hasta el primer teléfono móvil, SPC y Laura Cuesta Cano recopilan las claves para adaptar el uso de la tecnología a cada tramo de edad los niños

Estas navidades son muchos padres los que se plantean regalar tecnología y lo que será en algunos casos el primer dispositivo digital de la vida de sus hijos. Actualmente, el 52% de los menores de nuestro país afirma que sus progenitores nunca o casi nunca les habla sobre el uso de internet, frente al 37% de la media europea, según datos de la plataforma Gaptain. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de que la sociedad al completo siga trabajando para que la mediación parental, el proceso por el cual los responsables del menor lo acompañan en la alfabetización digital, se normalice en el seno de las familias.

La marca española de electrónica de consumo SPC, en su apuesta por el uso seguro, saludable y responsable de la tecnología en el seno de las familias, de la mano de Laura Cuesta Cano, experta en educación y comunicación digital, continúa trabajando para ayudar a los padres y las madres en el reto educativo que supone la mediación parental en la introducción a la tecnología.

Teresa Acha-Orbea, directora general de SPC comenta: “Los padres y madres tenemos la responsabilidad de educar a nuestros hijos en el buen uso de la tecnología. Como marca de electrónica de consumo con dispositivos para todas las edades estamos encantados de colaborar con una gran experta como Laura para ayudar a las familias en este proceso.” Y añade: “Desde SPC apostamos por el acompañamiento de los más pequeños durante todo el proceso, así como el establecimiento de límites y normas claros que sean coherentes y el uso de sistemas de control parental.”

La educación en el seno de la familia es la base para el uso seguro, saludable y responsable de la tecnología. Este proceso, acompañado y guiado por los adultos, debe hacerse de manera conjunta, con unas normas adaptadas a cada edad para que, poco a poco, los niños y niñas vayan adquiriendo una autonomía. Por ello, SPC y Laura Cuesta Cano han desarrollado una serie de recomendaciones adaptadas a las diferentes edades para que las familias puedan tener una guía en el proceso de alfabetización tecnológica de sus hijos e hijas y orientarles en el uso responsable desde que tienen sus primeras tabletas, hasta que llega el primer smartphone.

 

El primer contacto con las pantallas: de 3 a 5 años

Los dispositivos tecnológicos como tablets, smartphones u ordenadores forman parte de los hogares, tanto por el uso profesional que le dan los adultos, como soporte clave para el entretenimiento de todas las personas que forman parte del hogar. La selección de las primeras tabletas y su configuración es clave en estos primeros pasos. Dispositivos con un diseño alegre, compacto y resistente adaptado a los más pequeños, como la SPC GRAVITY 3 MINI, son una de las opciones más recomendadas para las familias por su compatibilidad con el control parental de Google: Family Link. Una vez decidida cuál va a ser la primera tableta, la mediación parental en esta primera etapa debe basarse en:

  • Establece tiempos de uso cortos y esporádicos: se debe limitar el uso de los dispositivos digitales entre media y una hora al día.
  • Haz una selección meticulosa de los contenidos: los adultos deben ser los que elijan los contenidos que los menores van a consumir a través de las tabletas para asegurar que son adecuados a su edad. Además, existen diferentes aplicaciones como Ditto Eduación que contribuyen al aprendizaje de los más pequeños y al desarrollo cognitivo dando acceso a cuentos, música y programas infantiles.
  • Acompaña a tus hijos e hijas durante la actividad: no debemos utilizar las primeras tabletas como chupete digital, es recomendable crear una actividad en familia en la que el contenido esté acompañado de explicaciones por parte del adulto
  • Configura paso a paso el control parental: sea cual sea la edad de los menores y siempre como complemento al acompañamiento por parte de un adulto, es fundamental que el dispositivo sea compatible con controles parentales y que estén correctamente configurados ya que, a través de los mismos, los adultos pueden establecer límites de tiempo de uso, gestionar los ajustes de privacidad, saber qué uso le dan los peques al dispositivo e, incluso, saber su ubicación.

 

Uso creativo y recreativo de la tecnología: 6 a 9 años

Tras haber tenido un primer contacto en clave de entretenimiento, las pantallas adquieren un tinte más educativo y de aprendizaje. Es por ello por lo que en esta etapa es posible que el uso de la tableta requiera de dispositivos con especificaciones más avanzadas para que niños y niñas puedan hacer un uso no solo recreativo, sino también creativo. En ese sentido, SPC cuenta con tablets más avanzadas como la SPC GRAVITY 4 y SPC GRAVITY 4 PLUS, que van creciendo con los más pequeños proporcionándoles una fluidez sublime gracias a su potente procesador y sus memorias de hasta 6GB de RAM, y  un rendimiento inigualable con su batería de gran autonomía. Además, estos dispositivos siguen siendo compatibles con Google Family Link. Pese a que en esta etapa los menores irán demandando más y más autonomía, el papel de los padres sigue siendo fundamental y debe continuar construyendo a través de los siguientes pilares:

  • Establece límites de conexión: no hay que alejar a los niños y niñas de las pantallas, sino fomentar que las utilicen de forma adecuada y consensuar con ellos los tiempos de conexión y uso. Lo que nos aconseja la APD, Asociación Española de Pediatría, es que no superen las dos horas de ocio digital al día.
  • Enseña a identificar contenidos positivos y de calidad para su edad: a partir de los seis años de edad, la mediación parental se debe basar en que los niños empiecen a adquirir conocimiento de qué es lo que pueden ver y qué no. Para ello, el acompañamiento de los padres y el diálogo es fundamental.
  • Supervisa su actividad y sus contactos en línea: es importante que los menores experimenten el entorno que los rodea, pero de forma controlada. Para ello, deben mirar, tocar, jugar, probar y relacionarse con otras personas. En este sentido, además de la enseñanza, los controles parentales son los aliados de las familias.
  • Muéstrale cómo buscar información: en internet no todo es lo que parece, convertir las búsquedas de información en una actividad familiar es un método práctico para que los más pequeños vayan aprendiendo a hacer búsquedas en el futuro. De igual forma, identificar apps que sean beneficiosas para ellos, como Academons Primaria, les ayudará a desarrollar su creatividad usando las pantallas.

 

Primeros móviles y smartphones: 10 a 13 años

Los smartphones forman parte de la vida de los niños y niñas. Se trata de un dispositivo que utilizan habitualmente los padres y madres, y que los pequeños demandan cada vez antes. A la hora de dar este paso tecnológico en la familia es importante tener en cuenta las características de los dispositivos y entender la diferencia entre móviles como SPC TALK y smartphones como el SPC DISCOVERY para tomar la decisión más acertada.  

  • Teléfonos móviles vs. smartphones: los teléfonos móviles sin conexión a internet, como el SPC TALK, son los dispositivos más recomendables para introducir a los menores en el mundo de la telefonía móvil. Con ellos podrán recibir y hacer llamadas, siempre con supervisión y normas pactadas. A medida que su desarrollo y madurez vaya evolucionando, las familias pueden entregar un smartphone como el SPC DISOVERY con prestaciones más avanzadas y contratar una tarifa de datos acorde al uso que se vaya a hacer, en ningún caso ilimitada.
  • Supervisa los contenidos y sus contactos: aprender a contrastar información y acordar juntos el uso de los dispositivos y de internet es fundamental para que la mediación parental funcione en la introducción a la tecnología. En esta etapa es recomendable seguir utilizando controles parentales, pero hacerlo de una forma más flexible y adaptada a cada niño.
  • Adapta los tiempos de conexión a su edad y madurez: las familias deben negociar y dejar claro cuándo y cómo va a ser el uso de los dispositivos en el día a día. Hay que ser muy claros en el límite durante el periodo escolar y si las normas difieren durante el fin de semana o los festivos.
  • Modera el acompañamiento adaptándote a su desarrollo: aunque en esta etapa reclamarán más independencia, el papel de las familias continúa siendo educar y acompañar. Las familias deben ir aprendiendo juntas y otorgar más independencia en las actividades que los más pequeños llevan haciendo desde que empezaron a usar las pantallas, sin que los padres y madres dejen de ser la referencia y la persona a consultar.

“Supervisar, acompañar y orientar son las tres claves principales de la mediación parental. Antes de entregar un dispositivo tecnológico tenemos que ser conscientes de cómo es nuestro hijo o hija para poder acompañarlo, orientarlo y enseñarle a hacer un uso correcto atendiendo a su edad” afirma Laura Cuesta Cano, experta en educación digital para familias. “Estas claves que hemos desarrollado conjuntamente SPC y yo son una guía práctica que tiene como objetivo acompañar a las familias en este proceso para que sus hijos aprendan a hacer un uso seguro, saludable y responsable de los dispositivos tecnológicos”.



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